27 sept. 2011

Confluye en un mismo punto,
la risa y el llanto
crecen desde el ombligo,
se miran despistando sus andares,
sin tenerse,
se despiden.

Da un salto desde el lunar de su espalda,
mirando uno a uno los detalles que nombran su existencia,
desarmando los nudos imaginarios,
destruyendo las mentiras...


Y paso a paso, se confunde en un mismo punto,
la risa rosa el ombligo,
mientras el llanto,
confundido se esconde,
una y otra vez....